Polvo de tabasheer de bambú, que por fuera exfolia y suaviza la piel, y desde dentro la hace más firme.

La dureza del bambú procede del tabasheer, una curiosa sustancia rica en silicio orgánico de uso medicinal. Lo pulverizamos finísimo para conseguir un exfoliante biodegradable muy funcional y de tacto poco granuloso nada áspero. Genial para eliminar células muertas con suavidad.

Como cosmético, te deja la piel aterciopelada, lisa y perfecta para recibir los demás nutrientes.

Y como nutriente, estimula la formación de colágeno en las células. Ya ves, consigues una piel más tersa, firme y elástica.

Aceite de aguacate y almendras, que dan todavía más firmeza a la piel gracias a sus antioxidantes. Vitamina E a tope para combatir los síntomas del envejecimiento celular y estimulación del colágeno para reafirmar.

Así conservas la piel más joven, más fuerte y más resistente al sol, la polución y los microorganismos. Tan saludable como bella. Y muy suave.

Aceite esencial de rosas para tener el aspecto de toda una flor.
Hidrata, reafirma y reduce la aparición de manchas cutáneas. El aceite esencial de rosas es un calmante natural que sosiega a la piel cansada.

Todo un gran aliado del bambú exfoliante: primero él retira las células muertas y después la rosa que acaricia a las que se asoman.

Aceite esencial de jazmín, flor delicada para la piel más sensible.
De esta bonita florecilla nacida en el sudeste asiático extraemos un aceite que mima y
calma la dermatitis, los eccemas y las irritaciones. Exfoliar sin irritar, eso queremos.

Aceite esencial de margarita, que reconforta la piel dañada y sensible.
Me quiere, no me quiere, me quiere. ¡Puro amor! De niña deshojabas margaritas y hoy te sigue dando cariño al regenerar tu piel.

Este aceite esencial actúa en profundidad para estimular el metabolismo celular y activar su capacidad curativa natural.

Aceite esencial de bergamota, para corregir los excesos y devolver el equilibrio.

El toque cítrico de la bergamota refresca la piel y regula la grasa. En el punto medio está la virtud, dicen los sabios, y esta fruta del sudeste asiático se encarga de dártela.

Y todo, como siempre en Natvral Lavde®, ligado con agua purificada y conectado con los probióticos con los que la piel activa sus defensas naturales.